El gobierno de Kast alerta por un déficit fiscal mayor al esperado y apunta contra la gestión de Boric

El nuevo gobierno de Chile dijo que enfrenta un desafío fiscal mayor al previsto y acusó a la administración de Gabriel Boric de sobrestimar ingresos y omitir gastos.
El déficit presupuestario será mayor que el previsto este año y la administración del actual presidente José Antonio Kast podría necesitar la aprobación del Congreso para aumentar la deuda más de lo anticipado, dijo el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, al presentar el lunes un informe trimestral de política fiscal.
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La Dirección de Presupuestos proyectó un déficit fiscal de 2,4% del producto interno bruto para 2026, frente al 1,8% previsto por la administración anterior. El aumento responde a estimaciones de ingresos infladas, gastos no contabilizados y una discrepancia de más de US$10.000 millones en las proyecciones de deuda del gobierno anterior, según Quiroz. Los funcionarios actuales sostienen que la estimación de febrero pasado debió haber sido de 2,9%.
“Partimos con una carga mayor de la que pensabamos”, dijo Quiroz a periodistas. “Vamos a llegar a una situación de mayor deuda de inmediato”.
Ahora se proyecta que el presupuesto se mantendrá en rojo hasta al menos 2030, cuando Kast deje el cargo. Es un revés para una administración que llegó al poder en marzo tras prometer equilibrar las cuentas fiscales en cuatro años.
El ex-ministro de Hacienda Nicolás Grau negó que hubiera errores en el cálculo anterior. “La proyección es consistente”, dijo en X. “Podemos tener distintas visiones sobre los supuestos, pero esas diferencias no son errores”.

Emisiones de deuda
Es “muy probable” que el gobierno tenga que pedir al Congreso autorización para realizar ventas adicionales de deuda este año, dijo Quiroz.
Pero al mismo tiempo, “vamos a tener que terminar de estudiar la situacion porque estamos viendo también otras posibilidades”, agregó.
El presupuesto permite al gobierno endeudarse por US$17.400 millones este año, frente a los US$16.700 millones autorizados en 2025. El gobierno ya ha recaudado casi US$7.800 millones.
Cualquier nuevo endeudamiento agravaría una perspectiva de deuda que ya se está deteriorando. El gobierno ahora espera que la deuda bruta llegue a 43,1% del PIB a fines de este año, antes de subir a 45,4% en 2028 y a 46,5% en 2030. Eso supera el umbral de 45% que el gobierno ha calificado como prudente y que eleva el riesgo de una rebaja de la calificación crediticia.
Chile está actualmente calificado en A por S&P Global Ratings y en A- por Fitch Ratings. Es la mejor nota de América Latina y está a la par de Israel y Letonia.
Apuesta segura
Pese a las crecientes presiones fiscales, el país sigue siendo uno de los favoritos de los inversionistas. El déficit de Chile es menor frente al desequilibrio de 6,3% del PIB previsto para EE.UU. este año, o al 8,5% proyectado para Brasil, según analistas encuestados por Bloomberg.
Los inversionistas también dan a Kast el beneficio de la duda: el rendimiento adicional que exigen para mantener deuda chilena frente a bonos del Tesoro de EE.UU. similares cayó a mediados de mayo a un mínimo de 19 años, según un índice de JPMorgan. El costo de asegurar la deuda chilena contra un incumplimiento durante los próximos cinco años volvió a niveles cercanos a los observados en febrero, antes de la guerra en Irán.
Durante décadas, Chile —cuyo modelo económico fue moldeado por las ideas de libre mercado de la Escuela de Chicago— se ha enorgullecido de su disciplina fiscal y sus equilibrios macroeconómicos. Sus estándares son exigentes, y las medidas de austeridad anunciadas por la administración anterior claramente no estuvieron a la altura.
La promesa de Kast de recortar US$6.000 millones en gasto en 18 meses —cerca de 7% de los desembolsos proyectados para 2026— marcaría el mayor ajuste fiscal desde 1975, cuando el dictador Augusto Pinochet redujo el gasto e impuso sus reformas neoliberales. Sin embargo, implementar esos recortes en una democracia probablemente será mucho más difícil.
“Nuestro ajuste siempre dijimos que iba a ser US$6.000 millones, no va ser ni más ni menos”, dijo Quiroz el lunes.
La administración dice que ya ha logrado recortes de gasto por unos US$1.980 millones. Quiroz dijo que se anunciarán nuevas medidas el 9 de junio en el decreto de política fiscal del gobierno, que delineará metas de balance estructural, trayectorias de gasto y límites de deuda. También planean adoptar una meta de déficit más ambiciosa para este año.
Crecimiento débil
Cerrar la brecha fiscal también dependerá de acelerar la economía, otra tarea difícil. Kast prometió elevar el crecimiento a 4% para 2030, pese a que la economía se contrajo 0,5% interanual en el primer trimestre de 2026.
Según el informe, el gobierno ahora prevé un crecimiento del PIB de 2,1% en 2026, que aumentaría gradualmente a 2,3% para 2030. Los funcionarios apuestan a que un amplio paquete de reformas económicas enviado al Congreso el mes pasado reactive la inversión y la actividad.
El proyecto de ley, que ya fue aprobado por una cámara, reduciría la tasa del impuesto corporativo de 27% a 23% para empresas medianas y grandes, y a cerca de 20% para compañías que contraten trabajadores no calificados mediante un subsidio. El paquete también busca eliminar un impuesto a las ganancias de capital en ventas de acciones de bajo valor y crear un nuevo marco de inversión que otorgue mayor certeza legal y tributaria a inversionistas locales y extranjeros.
“Hoy día, más que nunca, es necesario avanzar con muchísima rápidez en el proyecto de ley”, dijo Quiroz. “Más que nunca se hace evidente que lo necesitamos es crecer, crecer rigurosamente.”
Fuente: www.perfil.com



